Aquí la entrevista que le hicieron a nuestro guitarrista, Bernat Artigues:

https://www.setmanarifelanitx.cat/entrevistes/mantenir-la-illusio-i-la-magia-es-una-de-les-lluites-interiors-que-tenim-molts-musics/?fbclid=IwAR2BD81K7icC1-0fIhTkwDcis9-TWNZKH19ZgpbUIFceJOSw8lcqgct699E

Empieza a oler a verbenas y la música vuelve a ser un tema relevante. Llegado agosto, todo el mundo habla del cartel más esperado: aquel que anuncia los grupos que a final de mes llevarán la fiesta por nuestra casa. Aunque nunca llueva a gusto de todos, está claro que este año no faltan artistas felanitcheros. El entrevistado de hoy, Bernat Artigues Ribas (Felanitx, 1990), será uno de los acompañantes de Sara Reus  en el concierto de la noche que dará comienzo a las verbenas. Como rasgo curioso, cabe decir que su trayectoria musical no es como la de la mayoría de músicos. ¿Se puede aprender a tocar un instrumento de forma autodidacta? Bernat dice que sí. ¿Es recomendable? Ahora veremos. Lo que sí podemos asegurar, antes de arrancar con las preguntas, es que detrás de todo esto hay muchas horas de trabajo y ruido en casa. ¡Lo dice una servidora que, a causa de Bernat, las ha sufrido!

¿Cómo va el verano? ¿La música ya se mueve con las verbenas?

Éste es el primer verano “verbenero” normal postconfinamiento. El año pasado ya hubo muchos conciertos, pero en otro tipo de formato y todavía con la realidad COVID muy presente. Los tributos funcionaron muy bien porque la gente solía estar sentada. Este año, en cambio, ya vuelven los grupos pachangueros y los DJ con la fiesta así como la conocíamos.

¿Cómo fue que empezó tu aventura con la música?

De la forma más casual, mis amigos decidieron formar un grupo de música durante el curso de 3º de ESO y yo, que soy de apuntarme a todas las aventuras, me metí como bajista, sin tener ni idea de qué debía hacer. Con el tiempo descubrí una pasión desconocida que me fue enganchando cada vez más hasta el punto de poder dedicarme profesionalmente años más tarde.

¿Te inspiró alguien o algunas personas en concreto?

No tenía demasiados referentes en aquellos momentos. Para mí era un mundo nuevo que me iba absorbiendo poco a poco y que me tenía enganchado al instrumento en casa y en el local de ensayo. Hacer música puede ser muy divertido y más si lo haces con tus amigos. Cuando llegaron los primeros conciertos nosotros nos sentíamos como los Rolling Stones, tocábamos en el garaje del vecindario y venían unas quince personas a vernos, pero no necesitábamos nada más.

¿Se puede aprender música de forma autodidacta? ¿Cómo lo hiciste?

Sí puede hacerse, pero no es un camino que recomendaría. Yo fui autodidacta muchos años y debo reconocer que es un camino más romántico que la enseñanza reglada, pero hay que invertir mucho más tiempo y necesitas reaprender y volver atrás constantemente. Sí que es cierto que hoy en día tenemos una enorme cantidad de conocimiento en internet, al alcance de todos y de forma gratuita. Ser autodidacta hoy en día es mucho más sencillo que hace veinte años, cuando debías buscarte la vida. No existe una fórmula mágica para aprender a tocar un instrumento, hay muchos caminos diferentes y no todos están hechos para todos los estudiantes. Al final, lo importante es que te encante tocar, que dediques mucho tiempo y que tengas capacidad de sacrificio y de concentración. Después, las aptitudes innatas de cada persona pueden marcar una diferencia, pero si es constante, cualquier persona puede llegar a disfrutar mucho con cualquier instrumento.

Empezaste con el bajo. ¿Por qué decides pasarte a la guitarra?

También fue por casualidad. Los guitarristas del grupo decidieron tomar vacaciones y pensé que era un buen momento para intentar probar la guitarra. El bajo también me gusta mucho y, aunque no me considero bajista, todavía lo toco con algunas agrupaciones. La guitarra ofrece mayores posibilidades, pero los bajistas están muy cotizados porque hay menos.

Ahora son muchos los instrumentos que tocas…

La música, cuando te engancha, es lo que tiene. Los instrumentos de cuerda son los que mejor me van, pero el saxofón, por ejemplo, también me encanta. Compré uno hace unos años y aprendí a tocarlo simplemente por curiosidad y para poder disfrutarlo en casa. Aún tengo en mente algunos instrumentos más que quiero intentar aprender a tocar en esta vida…

¿Te has arrepentido alguna vez de no haber ido a clases de guitarra?

Muchas veces, sobre todo de no haber ido de pequeño. Ojalá hubiera dicho que quería tocar un instrumento, pero no me nació. Quizás, si hubiera nacido veinte años más tarde, habría sido distinto. Hoy tenemos escuelas de música con metodologías modernas y muy diferentes a las tradicionales, con una filosofía más lúdica y menos estricta con los objetivos. El camino del conservatorio, aunque es necesario en algunos aspectos, puede ser muy duro y desmotivante para un joven estudiante. Por desgracia, la música se sigue enseñando en muchos lugares igual que como se les enseñaba a nuestros padres y abuelos, pero la realidad de los jóvenes de hoy en día no tiene nada que ver con la de esas generaciones.

De la música para hoteles a la música de verbenas, ¿con cuál te quedas?

Lo cierto es que he disfrutado y sufrido las dos por igual. En Mallorca, los músicos tenemos la gran suerte de poder trabajar con relativa facilidad porque hay mucha demanda turística y de ocio. Los hoteles vendrían a ser como “el trabajo de oficina” de los músicos mallorquines, ya que pueden tocar prácticamente todos los días durante siete u ocho meses. Como cualquier trabajo, tiene sus pros y sus contras. Recuerdo en los primeros años que empezaba a tocar por hoteles, me sentía muy afortunado de tener un sueldo haciendo lo que más me gustaba, era como un sueño. Con los años y como suele ocurrir a las personas, la rutina entra en juego y lo vives de otra manera. Creo que mantener la ilusión y la magia, cuando la música es tu forma de vida, es una de las luchas interiores que tenemos muchos músicos. Las verbenas, por otra parte, suelen ser solo los fines de semana y poseen otros ingredientes más singulares y explosivos. Años atrás podía encadenar cuatro y cinco verbenas un mismo fin de semana. Era, y todavía es, divertido y agotador.

Ahora también te interesa la producción musical. ¿También aprendes solo?

Sí, hace unos años que estoy experimentado en el mundo de la producción. Estoy construyendo un pequeño estudio en casa donde espero poder trabajar a medio-largo plazo. No sé muy bien qué responder a si estoy aprendiendo solo o no. Estoy gestionando el aprendizaje de forma autodidacta, pero al final, ya sea a través de cursos online, de masterclass, o simplemente visualizando contenido en Youtube, alguien me lo está enseñando. La forma de aprender ha cambiado tanto hoy en día que quizás debemos plantear nuevos conceptos y nuevas formas de hablar de ello.

¿Cuáles son tus próximas metas en relación con la música?

Poder disfrutarlo con menos estrés, de forma más relajada. Apostar más por la calidad y menos por la cantidad. Tengo en mente un proyecto de música propia que probablemente arranque en los próximos años y, en general, espero poder seguir disfrutando y aprendiendo de la música con pasión y humildad.